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Este año las fiestas patronales en honor de la Virgen de Malanca se celebraron durante los días 25 al 28 de agosto. Como todos los años, hubo una gran participación en todos los actos organizados por la parroquia, el ayuntamiento y la comisión de fiestas: la Misa y procesión congregaron a todo el pueblo, lo mismo que la merienda popular.

Desde el día 22 se empezó a caldear el ambiente de fiesta con la celebración de los distintos campeonatos: frontenis, ajedrez, bolos, guiñote, parchís, dardos y pintura infantil.

El jueves día 25 empezó con atracciones para los niños: cabezudos, hinchables, pistas de vehículos, fiesta de espuma... Por la tarde tuvo lugar en las escuelas una merienda ofrecida por el pueblo a nuestros "mayores" en reconocimiento a la ilusión que mantienen por el pueblo y los servicios que le han venido prestando desde siempre. En el programa de fiestas de este año los vimos retratados por Sergio en el pabellón multiusos. Y por la noche: la final del campeonato de guiñote y primera sesión de baile.

El viernes día 26 por la tarde empezaron a llegar los amigos y familiares, a los que se espera con mucha ilusión para compartir estos días de fiesta. La merienda popular que se celebra todos los años al atardecer del viernes ha arraigado de forma definitiva en las costumbres del pueblo; tiene una fuerte carga emotiva y es el primer acto que reúne a todo el pueblo. Y después, el pregón y nueva sesión de baile, esta vez con una orquesta de postín.

La comisión mantuvo hasta el final el secreto de quién sería el pregonero/a de este año. La sorpresa terminó con un gran aplauso cuando aparecieron en el escenario Fonso y Eva, vecinos de Berdejo que se encargan de llevar el bar de Torrelapaja. Fue una muestra de reconocimiento del pueblo por su carácter, siempre afables, y por su entrega en esta labor.

El sábado, "día grande" de las fiestas, comenzó con un repique de campanas y siguió con la Misa en honor de la patrona, la Virgen de Malanca, y la procesión, en la que participó todo el pueblo. Al término de la misma se procedió a la "subasta de palos". Después el vermú,  daba gusto ver tanta gente, igual dentro del bar como en la terraza. Por la tarde, cucañas, juegos y exhibición de disfraces para los pequeños. Como podéis ver por el reportaje fotográfico que acompaña a este resumen, se disfrazaron casi todos los niños, haciendo las delicias de sus familiares y de cuantos estábamos congregados en la plaza. Al final hubo regalo para todos.

La tarde termino con una sesión de baile al ritmo de la disco-movil "el bailódromo" que, como ya ha venido varios años, nos ha cogido "el tranquillo" y nos hace disfrutar de lo lindo. La noche comenzó con el concurso de disfraces, que cada año está más disputado. Por resumir la participacipación de este año, podríamos decir que se representó el cuadro de "las meninas" y acudieron a visitarlo los niños conduciendo sus "autos de choque", los rusos y alemanes a bordo de sus "tanques devastadores", los vikingos montados en su nave "drakkar" y una amplia representación de "cariocas" contorneándose con sus mejores galas al son de la música brasileña. La plaza, a rebosar y en constante carcajada. Los disfraces dieron paso al baile, que duró hasta casi las cinco de la madrugada.

El domingo se celebró la misa en recuerdo de los que ya no están con nosotros, y de forma especial a los que fallecieron a lo largo del último año. A media tarde, jotas con el grupo Otero del Cid de Ateca; baile, jota brava, de picadillo, chascarrillos... un espectáculo muy ameno.

Las fiestas terminaron con una chocolatada acompañada de  bizcochos para reponer fuerzas después de tantos días de jaleo.

Hay que agradecer un año más a todos los que han aportado su esfuerzo para conseguir unas fiestas tan maravillosas.

A continuación figura una crónica de las fiestas, realizada por Pilar Viartola, de cómo se viven las fiestas desde dentro de la comisión de fiestas. Para los que no la conocéis, Pilar está casada con Pedro, hijo de Irene y Martín.

Jesús Arnal


Esta vez vamos a contar las Fiestas de Agosto desde dentro, explicando el trabajo que desarrolla la Comisión de Fiestas.

Todo empieza mucho antes de que llegue el verano. Las primeras reuniones se tienen entre octubre y noviembre y a partir de ahí, se van atando los cabos para preparar un Programa de Fiestas que sea ameno, divertido y entretenga a todas las edades. Lo primero es contratar las orquestas, los representantes de los grupos musicales “meten miedo” y presionan diciendo que hay que firmar rápido porque tienen las fechas de agosto ya contratadas.

Lo mismo ocurre con los hinchables para los niños, hay que contratarlos pronto porque los mejores y más grandes los contratan otros pueblos (eso dicen).

A partir de ahí, en las reuniones se va dando forma a una relación de actividades y actuaciones que gusten a todos, se buscan ideas nuevas, se contacta con mucha gente diversa, se está al tanto de las subvenciones que se puedan solicitar, muy importantes para un presupuesto pequeño como el de Torrelapaja y que se consiguen gracias al estupendo trabajo del Secretario del Ayuntamiento, Roberto, que se encarga de tramitarlas y finalmente, se va cerrando un programa que sea entretenido y festivo.

Durante los meses de Mayo y Junio se planifican y reparten todas las compras del material necesario, regalos de los abuelos, de los niños, de las rifas, los trofeos, bingos, farolillos, banderas, chocolate, bizcochos, el vino para la sangría, cartones de los bingos, tiras de las rifas, el seguro de responsabilidad civil, alquiler del generador, gasoil, etc. Y una vez llegada la semana de las Fiestas de Agosto, el trabajo de la Comisión se multiplica. Últimas llamadas a las actuaciones para recordarles día y hora, compra de la merienda de los abuelos, preparar la sangría, engalanar el pueblo con las banderas, cortar la leña para la merienda (en ambos casos siempre hay voluntarios que no pertenecen a la Comisión y prestan su ayuda), etc.

Y cuando todo el mundo está disfrutando, la Comisión de Fiestas está pendiente de que todo salga según el programa previsto, que los diversos campeonatos tengan su justo ganador, que los cabezudos hagan correr a los chicos, que la merienda a nuestros abuelos sea de su agrado, que las orquestas gusten a todos, que la recaudación de los bingos sea alta para poder repartir más premio, que el chocolate no se “agarre” (para eso hay que estar dando vueltas a 70 litros de chocolate durante 2 horas mientras se calienta), que la sangría tenga su “puntito”, que haya bocadillos para todos en la merienda que invita el Ayuntamiento, resumiendo, que todo el mundo tenga un “buen sabor de boca” cuando todo termine.

Esperamos que nadie se haya agobiado con este relato, el trabajo para preparar las fiestas es mucho, pero se hace con ganas e ilusión y siempre contando con los voluntarios que ayudan en las diversas tareas para que salga todo perfecto. Para organizar todos los actos es necesario que todos nos impliquemos en estas tareas, sobre todo los más jóvenes. Siempre es bueno que todos estemos dispuestos a organizar las fiestas del pueblo que nos sirven para olvidarnos de los problemas diarios, al fin y al cabo, los dos años que dura “el cargo” se pasan enseguida.

 Pilar Viartola